Alfabetización informacional
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[editar] Definición
Tener “alfabetización informacional” (en inglés, Information Literacy [1]) es “saber cuándo y por qué necesitas información, dónde encontrarla, y cómo evaluarla, utilizarla y comunicarla de manera ética (definición de CILIP: [2]). Se la considera un prerrequisito para participar eficazmente en la Sociedad de la Información y es parte de los derechos básicos de la Humanidad para un aprendizaje de por vida[3] según la Declaración de Praga, NFIL/UNESCO, 2003[4]). La OCDE la incluye como una de las competencias básicas para cualquier ciudadano (Proyecto DeSeCo de definición de competencias básicas [5]). El Parlamento Europeo y el Consejo han hecho también una recomendación sobre el aprendizaje permanente y las competencias clave, citándola como una de ellas [6]. Y en España, finalmente, es una de las ocho competencias básicas que todo estudiante debe alcanzar al acabar la Educación Secundaria Obligatoria [7].
Toda biblioteca, los docentes y otros muchos profesionales que hacen funciones de mediadores en el aprendizaje de las personas, pueden contribuir a que adquieran esta competencia, que ayuda a ser más crítico y ser capaz de aprender durante toda la vida, al capacitar para adquirir nueva información e integrarla con el conocimiento previo. Para ello las bibliotecas diseñan y organizan "Servicios de alfabetización informacional", que pueden incluir cursos presenciales y online, tutoriales, sesiones informativas, guías o manuales de uso de recursos documentales tales como catálogos, buscadores o bases de datos, etcétera, para facilitar que los usuarios adquieran esa capacidad. Desde el punto de vista teórico o de la investigación el objetivo es el desarrollo de normas, modelos pedagógicos, criterios de evaluación, estrategias políticas para la mejora de las competencias informacionales de los ciudadanos…
La expresión “alfabetización informacional” es la traducción más extendida de “information literacy”, a partir de su uso en publicaciones como Anales de Documentación (Universidad de Murcia) [8] y el libro Estrategias y Modelos para enseñar a usar la información. (Gómez-Hernández, 2000[9]). Se ha extendido por su presencia y utilización en la red Internet, aunque también se usa de modo sinónimo “alfabetización en información”, “desarrollo de habilidades informativas” (en México), o “competencias informacionales”. Se usa mucho igualmente el acrónimo “ALFIN” (como en el mundo anglosajón existe el acrónico “INFOLIT”), que fue propuesto por Félix Benito, autor de la primera tesis doctoral sobre este tema en España (Benito, 1995) tras la de Francisco J. Bernal (1982), fundador de la revista Educación y Biblioteca e impulsor de la “pedagogía de la información”. Otra expresión relacionada es “educación documental”, que formuló Benito para proponer que la competencia en el uso de la información fuera un “tema transversal” para la Educación Secundaria Obligatoria que formara a todos los estudiantes en las metodologías de gestión y uso de la información documental.
La expresión suena extraña en español a los oídos del ciudadano corriente, que asimila alfabetización sólo con saber leer y escribir. Por eso es un término más utilizable dentro del área profesional y científica de la Biblioteconomía que cuando las bibliotecas realizan para los destinatarios finales actividades formativas. Entonces deben denominar a las actividades, cursos, tutoriales u sesiones de una manera más concreta, en función de los conceptos, procedimientos o habilidades que les estén enseñando. Así se evita el riesgo del componente peyorativo que tiene en castellano la ausencia de la competencia, es decir, el ser “analfabeto”. Aunque realmente en una sociedad de lenguajes y tecnologías cambiantes, todos somos analfabetos en muchos temas, y sería saludable saber reconocerlo y asumir la necesidad de nuevas alfabetizaciones o de estar en un proceso de alfabetización continua.
El que se use tanto el término alfabetización es consecuencia del uso en inglés del término “literacy”, que por extensión se aplica a la capacidad de usar diferentes medios, tecnologías o lenguajes. Así, se habla de alfabetización "audiovisual" –la capacidad de compresión y crítica de los medios y lenguajes audiovisuales- "tecnológica" –la capacidad de manejo de la tecnología de la información- "digital" –el dominio de los medios hipertexto e Internet-, alfabetización "científica" –el dominio de la ciencia y sus mecanismos de creación, transmisión y aplicación- y de otras muchas alfabetizaciones. Pero la alfabetización informacional tiene una dimensión comprensiva de las demás, y en la IFLA, para cuya presidente Kay Karesoka ha sido objetivo principal, se ha llegado a formular el concepto de “alfabetización continua” (lifelong literacy), que englobaría la alfabetización lectoescritora básica, la digital y la ALFIN, integrándola con la idea de aprendizaje permanente (Lifelong learning).
A diferencia de la formación de usuarios tradicionalmente realizada por las bibliotecas, de la que se puede considerar una evolución, la alfabetización informacional no se limita a “preparar” para usar una institución o sus servicios, ni pretende que el usuario se “adapte” a nuestros criterios técnicos u organizativos, ni se queda meramente en la instrucción bibliográfica, en las habilidades de búsqueda y localización de la información. La alfabetización informacional pretende o aspira incluir competencias no trabajadas usualmente en la formación de usuarios: evaluación de los recursos, comprensión, utilización y comunicación de la información. Es decir, para usar la información en la toma de decisiones o generar conocimiento hay que entrar en habilidades cognitivas, e incluso en aspectos éticos. Muchas actividades de formación de usuarios serían en parte alfabetización informacional, pero en función de las necesidades de los individuos, de las posibilidades del contexto o de la colaboración con otros mediadores en procesos de aprendizaje, deberemos ir más allá para incluir el uso reflexivo e intencional de la información para la creación de conocimiento. La alfabetización informacional en última instancia se relaciona con los enfoques constructivistas del aprendizaje, el fomento de la autonomía del individuo y el desarrollo de su capacidad crítica en una sociedad compleja, necesitada de implicación y participación democrática.
La descripción de los conceptos, procedimientos y actitudes que abarca esta competencia se ha realizado a través del desarrollo de normas (como las de las asociaciones estadounidenses ACRL/ALA[10], AASL/ALA, las australianas ANZIIL, las británicas de SCONUL, CILIP…), y modelos pedagógicos (BigSix Skills, BigBlue). Hasta ahora la mayoría de las propuestas diferenciaban sus contenidos según se fuera a aplicar con escolares, universitarios u otros colectivos, y eran de ámbito nacional, pues comprensiblemente no es la misma alfabetización la que se requiere en un colectivo científico o profesional especializado que en un medio de cultura oral indígena. El reto es llegar a un modelo de consenso, unas normas internacionales de carácter general, hechas para describir en qué consiste tener competencia informacional para cualquier individuo, pero lo bastante flexibles como para adecuarse a marcos, colectivos y sociedades diferentes. CILIP lo ha intentado, y la IFLA tiene ya un borrador de Normas internacionales realizado a través del Presidente de la Sección de Habilidades informativas, J. Lau.
Un problema que se observa es que en las políticas de desarrollo de la Sociedad de la Información se ha primado por parte de los gobiernos a la alfabetización tecnológica o digital, cuando una auténtica superación de la brecha digital, lo que requiere es alfabetización informacional, pues la comprensión y evaluación de la información es una condición para un uso con sentido y una auténtica apropiación social de las herramientas tecnológicas que mediatizan el acceso y uso de la información.
En cuanto a los métodos de enseñanza y evaluación de la alfabetización informacional, se basan en los enfoques constructivistas del aprendizaje, en los que el sujeto hace un aprendizaje significativo, que parte de sus conocimientos previos, y es activo, reflexivo e intencional en la realización de sus tareas. Por ello, se debe enseñar con métodos activos, en los que el estudiante haga prácticas, resuelva problemas (PBL: Problem Based Learning[11]) teniendo que utilizar información, compartirla (trabajo colaborativo, grupos de discusión), y llegue a ser capaz de autoevaluar el proceso que ha seguido y sus resultados para llegar a ser más capaz de dirigirse autónomamente.
Esto hace que cobre importancia la evaluación. A pesar de que es difícil o se la tema, es muy importante para saber si realmente a través de las actividades realizadas las personas han aprendido lo que les quisimos enseñar y para poder certificarles que han adquirido las competencias informacionales y pueden utilizar este reconocimiento de acuerdo a sus intereses.
Otra consideración frecuente es que las competencias informacionales se enseñan mejor cuando se hace en el contexto de las necesidades de quienes siguen los programas: por ejemplo, si lo hacemos en la escuela o la universidad, si integramos las actividades con las asignaturas y trabajos de los alumnos, de modo que no les enseñamos a informarse en abstracto o con ejemplos ajenos a sus fines de aprendizaje. Aunque esto hace que la motivación sea mayor, no siempre las actuaciones de alfabetización informacional se pueden hacer dentro del currículo formal, y en todo caso debemos procurar encontrar la relación entre los contenidos de la formación y los intereses de los destinatarios, y dar una acreditación de lo que han aprendido. La colaboración con docentes y el contexto son importantes, pero lo fundamental es enseñar a informarse a la gente en cualquier situación, y más cuando el aprendizaje continuo ha roto la frontera entre educación formal y aprendizaje informal. La relegación de la alfabetización informacional tendría que ver en España con la dificultad para el cambio de la cultura docente y la insuficiencia de las bibliotecas escolares, lo que perpetúa los métodos didácticos basados en la transmisión y reproducción de contenidos, más que en el desarrollo de competencias. Así los ciudadanos se forman más como consumidores que como gestores de sus propias necesidades de información.
[editar] Bibliotecas y alfabetización informacional
Sobre la puesta en práctica de servicios de alfabetización informacional en las bibliotecas, hay que decir que es cada día mayor, aunque es compleja porque implica:
• Nuevas competencias educativas de los profesionales (que deben tener ellos mismos competencia informacional),
• Una nueva concepción de los servicios según la cual apoyar el aprendizaje permanente y enseñar a usar la información se perciba como un valor añadido para las instituciones documentales
• Asumir un rol como mediadores de procesos de aprendizaje
• Establecer vínculos con el sistema educativo formal y otros servicios comunitarios relacionados que ayuden a su aplicación, consolidación y acreditación
• Adaptarse a las necesidades formativas de grupos específicos de usuarios y al contexto...
Por eso es bueno desarrollar experiencias, consensuar modelos y normas, fomentar la colaboración a través de foros y colectivos interesados… En ese sentido, a nivel internacional debemos destacar la Declaración de Alejandría, de noviembre de 2005, fruto del Coloquio organizado por el National Forum on Information Literacy y UNESCO, o el Seminario “Biblioteca, Aprendizaje y ciudadanía. La alfabetización informacional [12]”, realizado en Toledo en febrero de 2006. En concreto, en Alejandría se consideró la alfabetización informacional como un eje en todas las facetas de la vida, y “faro” de la sociedad de la información: “se encuentra en el corazón mismo del aprendizaje a lo largo de la vida. Capacita a la gente de toda clase y condición para buscar, evaluar, utilizar y crear información eficazmente para conseguir sus metas personales, sociales, ocupacionales y educativas. Constituye un derecho humano básico en el mundo digital y promueve la inclusión social de todas las naciones. El aprendizaje a lo largo de la vida permite que los individuos, las comunidades y las naciones alcancen sus objetivos y aprovechen las oportunidades que surgen en un entorno global en desarrollo para beneficios compartidos. Ayuda a las personas y a sus instituciones a afrontar los retos tecnológicos, económicos y sociales, a remediar las desventajas y a mejorar el bienestar de todos”. Además, concluye que “resulta crucial para las ventajas competitivas de individuos, empresas (especialmente las pequeñas y medianas), regiones y naciones; ofrece la clave para el acceso, uso y creación eficaz de contenidos en apoyo del desarrollo económico, la educación, la salud y los servicios humanos, y de todos los demás aspectos de las sociedades contemporáneas; y con ello ofrece una base vital para conseguir las metas de la Declaración del Milenio y de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información; y se extiende más allá de las meras tecnologías actuales para cubrir el aprendizaje, el pensamiento crítico y las competencias de interpretación por encima de fronteras profesionales, potenciando a los individuos y comunidades”
[editar] Bibliografía fundamental
• American Association of School Librarians and Association for Educational Communications and Technologies. (1998). Information power: building partnerships for learning. Chicago: ALA. [[13]]
• Association of College and Research Libraries and American Library Association. (2000). Normas sobre aptitudes para el acceso y uso de la información en la Educación Superior. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, No. 60, 93-110. [[14]]
• Association of College and Research Libraries. Institute for information literacy (2003) Características de los programas de alfabetización en información que sirven como ejemplo de las mejores prácticas. Boletín Asociación Andaluza de Bibliotecarios, 70. [[15]]
• Association of College and Research Libraries. Instruction Section. (2005a). Agenda para la investigación en instrucción bibliográfica y alfabetización informacional. Anales de Documentación, 8, 275-283. [[16]]
• Association of College and Research Libraries. Instruction Section.(2005b). Bibliography of citations related to the research agenda. [[17]]
• Association of College and Research Libraries. Instruction Section. (2006) Information literacy in the disciplines. [[18]]
• Australian and New Zealand Institute for Information Literacy. (2003). El marco para la alfabetización informacional en Australia y Nueva Zelanda. Principios, normas y práctica. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, No. 73, 109-120. [[19]]
• Bawden, D. (2002). Revisión de los conceptos de alfabetización informacional y alfabetización digital. Anales de documentación, No. 5, 361-408. [[20]]
• Benito Morales, F. (1996) Del dominio de la información a la mejora de la inteligencia. Diseño, aplicación y evaluación del programa HEBORI. Tesis doctoral no publicada, Universidad de Murcia, España.
• Bernal, F.J. (1982) Fundamentos sociales del uso y enseñanza de la tecnología de la información. Tesis Universidad Complutense.
• Campal García, Mª. F. (2006)Dossier: Practicando ALFIN. Educación y biblioteca, 156, pp. 48-141. [[21]]
• Chartered Institute of Library and Information Professionals. (2004). Alfabetización en información: la definición de CILIP (UK). Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, No. 77, 79-84. [[22]]
• Gómez-Hernández, J. A. (coord.). (2000) Estrategias y modelos para enseñar a usar la información: guía para docentes, bibliotecarios y archiveros. Murcia: KR. [[23]]
• Gómez-Hernández, J. A., Licea de Arenas, J. (2005). El compromiso de las bibliotecas con el aprendizaje permanente. La alfabetización informacional. En: López, P., y Gimeno, J. (coords.) Información, conocimiento y bibliotecas en el marco de la globalización neoliberal. Gijón: TREA, 145-180.
• Gómez-Hernández, J.A., Pasadas Ureña, C. (2003). Information literacy developments and issues in Spain. Library Review, 52(7), 340-348.
• Gómez-Hernández, J.A. y Pasadas-Ureña, C., (2007). “La alfabetización informacional en bibliotecas públicas. Situación actual y propuestas para una agenda de desarrollo”. Information Research, 12(3) paper 316. [[24]]
• International Federation of Library Institutions and Associations. (2003). Libraries @ the heart of the information society. [[25]]
• International Federation of Library Institutions and Associations. (2005). Manifiesto de Alejandría. La sociedad de la información en acción. [[26]]
• International Federation of Library Institutions and Associations. Comité Presidencial para la agenda internacional sobre el aprendizaje a lo largo de la vida. (2006). Informe final. [[27]]
• International Federation of Library Institutions and Associations. Committee on Free Access to Information and Freedom of Expression. (2006). Directrices del Manifiesto IFLA/UNESCO sobre Internet. [[28]]
• Ministerio de Cultura. Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria. (2006). Declaración de Toledo. Bibliotecas por el aprendizaje permanente. Recuperado el 11 de mayo de 2006, de [[29]]
• MISTICA (2002) Trabajando la Internet con una visión social [[30]]
• Organization for Economic Cooperation and Development. (2003) Deseco Project [[31]]
• Parlamento Europeo (2006). Recomendación del parlamento europeo y del consejo relativa a la creación del Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje permanente. [[32]]
• Real Decreto 1631/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria. 5 de enero de 2007 [[33]]
• United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization and National Forum on Information Literacy. (2003). Declaración de Praga. [[34]]
• United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization and National Forum on Information Literacy. (2005). High-Level international colloquium on information literacy and lifelong learning. [[35]]
• Virkus, S. (2003) Information literacy in Europe: a literature review. Information Research, 8(4). [[36]]
[editar] Enlaces externos
Para información actualizada:
- Information Literacy Weblog: [37]
- Infolit Global: [38]
- Alfinred blog (antes ALFIN): [39]
Dos tutoriales muy completos en español:
- Alfamedia: [40], y
- Alfineees: [41]
Un curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid en El Escorial, con una visión general sobre el tema, y su relación con la inclusión digital y social:
- Brecha digital y nuevas alfabetizaciones: el papel de las bibliotecas, 25 al 29 de junio de 2007 [42]
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