Anarquismo y filosofÃa
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Son varias la tendencias filosóficas que inspiran el desarrollo del anarquismo como opción polÃtica según su contexto histórico, asimismo varias filosofÃas han buscado en el anarquismo un referente, haciendo que exista una contÃnua retroalimentación entre ciertas filosofÃas y la opción polÃtica libertaria.
Los libertarios han manifestado que realmente las ideas anarquistas han estado desde siempre presentes en la humanidad,[1] incluso han visto en la cooperación y la ayuda mutua entre los individuos cualidades connaturales a la naturaleza humana,[2] de ahà que a veces se mencione la expresión anarquismo moderno para nombrar a las teorÃas que se desarrollan en el siglo XIX.
Las raÃces filosóficas del anarquismo moderno se hunden en el Renacimiento y la Ilustración. En el Renacimiento, con ocasión de la Reforma se desarrollaron las bases de libre examen y el pensamiento crÃtico, [3] además de surgir el humanismo con caracterÃsticas como el antropocentrismo frente al teocentrismo de la época anterior, el pacifismo y el optimismo. Con la Ilustración, llegarán los conceptos del racionalismo, el idealismo y el individualismo, asà como la búsqueda de un sistema social y polÃtico basado en las ideas de la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Anticipando el desarrollo del anarquismo en otros campos que superan lo ideológico, y como respuesta al excesivo racionalismo y a la misma Ilustración, surge el Romanticismo a finales del siglo XVIII enfocándose en la subversión cultural y el regreso a la imaginación como facultad primordial del ser humano que lo lleva a destruir todas las demás cadenas. El desarrollo del socialismo utópico y el entorno filosófico de los primeros teóricos anarquistas propiamente modernos está influenciado por los románticos.
La corriente de pensadores del socialismo utópico sostenÃa que si se dejaba que los individuos realizasen libremente sus inclinaciones naturales, se organizarÃan espontáneamente en forma armoniosa. Los socialistas utópicos pensaban que era posible transformar la sociedad a través de la educación y el ejemplo. Se idearon comunidades como los falansterios y hubo experimentos con varias comunidades utópicas.
De toda esa serie de elementos se deriva el postulado anarquista de que los medios han de ser concordantes con los fines, de tal manera que a la anarquÃa no puede llegar a través de la autoridad.[4] Para ello, es central al anarquismo la idea de la asociación voluntaria.
El anarquismo se ha caracterizado por identificar los medios como similares a los fines; por empezar desde la pequeña escala (lo particular, lo local, etc.); por tratar de integrar la libertad individual con la igualdad social,[5] como dos aspectos inseparables de la vida humana; y también por buscar la plenitud del ser humano más allá de los campos convencionales de lo polÃtico y económico. Asà los asuntos de análisis y acción de los anarquistas han incluido temáticas tan diversas[6] como el ecologismo, el feminismo, la pedagogÃa, el sindicalismo, las culturas alternativas, o el indigenismo y en los últimos tiempos han venido surgiendo diversas corrientes que han ampliado el campo de análisis anarquista hacia estos ámbitos y otros como la burocratización y mediatización de las relaciones sociales, los derechos de los animales, el urbanismo, las telecomunicaciones o el conocimiento libre.
Tabla de contenidos |
[editar] La filosofÃa antigua
La escuela cÃnica.
[editar] La filosofÃa moderna
[editar] La filosofÃa contemporánea
[editar] Notas
- ↑ En Anarcosindicalismo (teorÃa y práctica), el anarquista alemán Rudolf Rocker comenta:
Las ideas anarquistas aparecen en todos los perÃodos conocidos de la Historia, por más que en este sentido quede aún mucho terreno por explorar. Las hallamos en el chino Lao-Tse —La Marcha y el Camino cierto— y en los últimos filósofos griegos, los hedonistas y los cÃnicos, como en otros defensores del llamado "derecho natural", especialmente en Zenón, quien, situado en el punto opuesto al de Platón fundó la escuela de los estoicos. Hallaron expresión en las enseñanzas del gnóstico Carpócrates de AlejandrÃa y ejercieron innegable influencia sobre ciertas sectas cristianas de la Edad Media, en Francia, Alemania y Holanda, todas las cuales cayeron vÃctimas de salvajes persecuciones. Hallamos un recio campeón de esas ideas en la historia de la reforma bohemia, en Peter Chelcicky, quien en su obra Las redes de la Fe sometió a la Iglesia y al Estado al mismo juicio que les aplicará más tarde Tolstoi. Entre los grandes humanistas se destaca Rebeláis, con su descripción de la feliz abadÃa de Théleme —Gargantúa— donde ofrece un cuadro de la vida, libre de todo freno autoritario. Sólo citaré aquÃ, entre otros muchos precursores, a Diderot, cuyos voluminosos escritos se encuentran profusamente sembrados de expresiones que revelan a una inteligencia verdaderamente superior, que supo sacudirse todos los prejuicios autoritarios.
- ↑ En la Introducción de La ayuda mutua: un factor en la evolución, el anarquista ruso Piotr Kropotkin comenta:
En todos estos casos, el papel más importante lo desempeña un sentimiento incomparablemente más amplio que el amor o la simpatÃa personal. Aquà entra el instinto de sociabilidad, que se ha desarrollado lentamente entre los animales y los hombres en el transcurso de un perÃodo de evolución extremadamente largo, desde los estadios más elementales, y que enseñó por igual a muchos animales y hombres a tener conciencia de esa fuerza que ellos adquieren practicando la ayuda y el apoyo mutuos, y también a tener conciencia del placer que se puede hallar en la vida social. [...] Una importancia de esta distinción podrá ser apreciada fácilmente por todo aquél que estudie la psicologÃa de los animales, y más aún, la ética humana. El amor, la simpatÃa y el sacrificio de sà mismos, naturalmente, desempeñan un papel enorme en el desarrollo progresivo de nuestros sentimientos morales. Pero la sociedad, en la humanidad, de ningún modo le ha creado sobre el amor ni tampoco sobre la simpatÃa. Se ha creado sobre la conciencia —aunque sea instintiva— de la solidaridad humana y de la dependencia recÃproca de los hombres. Se ha creado sobre el reconocimiento inconscientes semiconsciente de la fuerza que la práctica común de dependencia estrecha de la felicidad de cada individuo de la felicidad de todos, y sobre los sentimientos de justicia o de equidad, que obligan al individuo a considerar los derechos de cada uno de los otros como iguales a sus propios derechos. Pero esta cuestión sobrepasa los lÃmites del presente trabajo, y yo me limitaré más que a indicar mi conferencia "Justicia y Moral", que era contestación a la Etica de Huxley, y en la cual me referÃa esta cuestión con mayor detalle.
- ↑ En Individualismo anarquista y camaraderÃa amorosa, el anarquista francés Émile Armand comenta:
Los principios filosóficos del movimiento parecen remontarse al Renacimiento o, más precisamente, a la Reforma que, sembrando en los espÃritus las ideas del libre examen y la búsqueda individual en materia bÃblica, superó los objetivos de sus iniciadores y condujo a la difusión del espÃritu crÃtico en todos los campos. Este germen de pensamiento libre, en lugar de desarrollarse y alcanzar la crÃtica racional de las instituciones y las convenciones, se detuvo en la disección de las palabras pueriles sobre las cuales edifican su fe los creyentes ortodoxos. [...] Finalmente el movimiento completó su obra de librepensamiento y sometió al análisis leyes y reglamentos, morales y programas de enseñanza, condiciones económicas y relaciones sociales de todo tipo. AsÃ, el anarquismo se convirtió en la manifestación de oposición más peligrosa y temible que hayan enfrentado jamás las tiranÃas gubernamentales.
- ↑ En Anarcosindicalismo (teorÃa y práctica), el anarquista alemán Rudolf Rocker comenta:
Los anarcosindicalistas están persuadidos de que ni por decretos ni por estatutos otorgados por el Gobierno puede crearse un orden de economÃa socialista, sino en virtud de la colaboración del cerebro y de la mano de obra de todos los trabajadores, desde cada ramo de la producción; es decir, posesionándose de las fábricas para regentarlas los obreros por sà mismos, en tal forma que todos los grupos separados de fábricas y ramos industriales sean miembros independientes del organismo económico general y efectúen sistemáticamente la producción y la distribución de los productos en interés de la comunidad, a base de libres acuerdos mutuos.
- ↑ En Bitácora de la utopÃa: Anarquismo para el siglo XXI, Alfredo D. Vallota y Nelson Méndez comentan:
Es una filosofÃa social, centrada en un enfoque que concibe a la libertad e igualdad plenas —ejercidas en un marco de solidaridad— como condiciones indispensables para el progreso humano en lo individual y lo colectivo.
- ↑
No es posible aceptar el dilema que contrapone individuo y comunidad, y sobre todo, no es posible continuar subordinando el primero a la segunda. Más bien habrÃa que examinar diferentes modelos de convivencia que permitan a los individuos ejercer su vida con los demás y sin sometimientos [...] Libertarios, pues, e igualitarios. A la lista de las nuevas libertades que queremos, habrá que adicionar siempre el listado de las nuevas desigualdades que surgen a cada instante y que la izquierda, si es que es verdaderamente tal, no puede permitir.
Libertarios, igualitarios y un poco plebeyos, Gerardo de la Fuente Lora
[editar] Véase también
[editar] Enlaces externos
- El lenguaje libertario, por Christian Ferrer