CalchaquÃ
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Calchaquà es la denominación recibida por grupos originarios de la etnia diaguita o pazioca que habitaban el Noroeste de la Argentina antes de la llegada de los conquistadores españoles.
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[editar] EtimologÃa
El nombre "calchaquÃes" recién les es dado en el siglo XVII debido a que era epónimo de uno de sus principales lÃderes. Los europeos llamaron asà a un conjunto de culturas diaguitas, como los yocaviles, quilmes, tafÃs, chicoanas, tilcaras y purmamarcas entre otros. Tal como se ha señalado la denominación "calchaquÃ" parece derivar de uno de los principales jefes diaguitas que se opusieron a los españoles: Kalchakà llamado por los españoles Juan Calchaquà quien dominaba en el valle de Yocavil.
[editar] Vida y cultura
Eran agricultores, pastores y excelentes alfareros. Veneraban a deidades sobrenaturales (el sol, la luna, el trueno y la tierra) y hablaban una lengua propia llamada kakán. En 1480 fueron incorporados al imperio inca (Tawantinsuyu), del que recibieron una fuerte influencia cultural.
[editar] Población actual
Según estimaciones de los gobiernos de Catamarca y Tucuman hay unos 300.000 y se encuentran acriollados es decir no hablan su desaparecida lengua.
[editar] Guerras calchaquÃes
Durante todo el perÃodo de la conquista los españoles no habÃan logrado penetrar en los Valles CalchaquÃes, donde se habÃan refugiado la Cultura Diaguita, una avanzada confederación de señorÃos agroalfareros independientes perteneciente a la Cultura Santa MarÃa, unidos por una lengua común, el kakán y parte a su vez del gran grupo de la civilización andina. Los españoles se refirieron a sus integrantes, incorrectamente, como calchaquÃes, nombre correspondiente a uno de los señorÃos paziocas. Estos señorÃos estaban reunidos en tres grandes naciones: pulares al norte, diaguitas al oeste y calchaquÃes al este. Una antigua tradición de independencia de los paziocas y la escasa cantidad de invasores españoles en el Tucumán, permitió una serie de actos de defensa de su territorio por parte de la confederación diaguita. Estas luchas han sido históricamente conocidas como las Guerras CalchaquÃes que se extendieron por más de un siglo y que comenzaron en 1562.
La Primera Guerra Calchaquà se desató en 1562 y fue conducida el cacique Juan CalchaquÃ, curacas Quipildor y Viltipoco. La confederación logró mantener a los invasores fuera de su territorio, arrasando las tres ciudades nuevas fundadas por los españoles: Cañete (Tucumán), Córdoba de Calchaquà y Londres (Catamarca). La historiografÃa hispano-americana considera a esta guerra como "una de las mayores tragedias de nuestra historia".[1] Esta guerra provocó la decisión del Rey español en 1563 de separar el Tucumán de Chile para crear una gobernación dependiente del virrey de Perú.
La Segunda Guerra Calchaquà duró 7 años (1630-1637) y fue dirigida por el Curaca ChalamÃn. Los diaguitas volvieron a destruir las ciudades instaladas por los invasores, Londres II (Catamarca) y Nuestra Señora de Guadalupe (CalchaquÃ). En 1637 el ejército español atrapó y ejecutó al Curaca ChalamÃn. Los habitantes del SeñorÃo Diaguita, que condujo la guerra, fueron deportados y reducidos a la esclavitud por los españoles.
La Tercera Guerra Calchaquà se extendió por ocho años (1658-1667). Esta guerra tuvo la particularidad de que, en sus inicios, actuó un aventurero andaluz, Pedro Bohórquez, quien sostenÃa ser inca, el Inca Hualpa, fue aceptado como lÃder militar por los paziocas. Bohórquez maniobró con astucia, obtuvo incluso el apoyo de los jesuitas y organizó un sólido ejército indÃgena con el que mantuvo el control de la región durante varios años. Sin embargo en 1659 se entregó a los españoles con la intención de ser perdonado, quienes lo enviaron a Lima y finalmente lo ejecutaron. La confederación continuó la guerra dirigida por José Henriquez. Al ser vencido el señorÃo de los Quilmes en 1665, que condujo la tercera guerra, los españoles dispusieron su completo desarraigo y deportación a una zona cercana a Buenos Aires, donde finalmente desaparecieron.[2] En ese lugar hoy se levanta la ciudad de Quilmes. La guerra terminó el 2 de Enero de 1667 al ser vencido el último de los señorÃos paziocas, los Acalianes o Calianos.[3] Los españoles tomaron la decisión de dividir, deportar y reducir a los pueblos diaguitas a la esclavitud.