EtnoarqueologÃa
De Wikipedia, la enciclopedia libre
| Este artÃculo o sección sobre cultura necesita ser wikificado con un formato adecuado a las convenciones de estilo de Wikipedia. Por favor, edÃtalo para cumplir con ellas. No elimines este aviso hasta que lo hayas hecho. ¡Colabora wikificando! |
La EtnoarqueologÃa es una disciplina que se encarga de realizar estudios de cultura material de comunidades preindustriales contemporáneas, con una visión eminentemente arqueológica. Se diferencia, pues de la EtnografÃa o la AntropologÃa por su enfoque, métodos y propósitos, ligados a la ArqueologÃa. Que es y para que sirve la etnoarqueologia?
La EtnoarqueologÃa ha sido entendida y definida de varias maneras y se han propuesto también otros vocablos como sinónimos tales como "arqueologÃa viva", "etnografÃa arqueológica" o "arqueoetnografÃa". Las primeras definiciones la consideraban como la comparación entre los datos arqueológicos y etnográficos (Gould, 1978; Stiles, 1977). Para Stanislawsky (1977), la EtnoarqueologÃa es la colección de información etnográfica original para ayudar interpretar a la información arqueológica y para Steensberg (1980; Ravn, 1993) es el uso controlado de la información etnográfica para explicar el registro arqueológico. Actualmente se cuenta con una variedad de definiciones (ver resúmenes en David; Kramer, 2001, p. 12); entre las más simples están la de MacEachern (1996, p. 245) que propone que es "... la intesección de gente viviente y las construcciones arqueológicas" o a la de Hanks (1983, p. 351) que expresa que es "la aplicación de métodos arqueológicos a los datos etnográficos". Entre las definiciones más complejas se destaca la de David, una de mis preferidas, quien expresa que
la EtnoarqueologÃa incluye el campo de estudio de la producción, tipologÃa, distribución, consumo, y descarte de la cultura material, con especial referencia a los mecanismos que relacionan variabilidad y la variación al contexto sociocultural y a la inferencia de los mecanismos de procesos del cambio cultura. (1992)
Otra definición interesante es la de Sillar quien propone que la EtnoarqueologÃa debe ser
the study of how material culture is produce, used and deposit by contemporary societies in relation to the wider social, ideological, economic, environmental and/or technical aspects of the society concerned, and with specific reference to the problems of interpreting archaeological material.
En general las definiciones hacen rÃgidos a conceptos que deberÃan tener algo de flexibilidad, pero tienen un carácter operativo y comunica-cional innegable. Teniendo esto en cuenta esta condición y basándome en el uso y desarrollo corriente de la disciplina, mi propia definición, flexible y abierta, expresa que la etnoaqueologÃa es una subdisciplina de la arqueologÃa y de la antropologÃa social que obtiene información sistemática acerca de la dimensión material de la conducta humana, tanto en el orden ideacional como en el fenomenológico (en le sentido de Goodenough, 1964). Es una generadora de referentes analógicos para la interpretación arqueológica y es una fuente de producción y testeo de hipótesis y modelos acerca de cómo funcionan las sociedades Además, como expresó Kuznar (2001, p. 4) la etnarqueologÃa es uno de las mejores vÃas para proveer la información requerida para contextualizar las analogÃas y para justificar asunciones.
En general, la EtnoarqueologÃa es entendida hoy en dÃa como una subdisciplina de la arqueologÃa (David; Kramer, 2001), a lo que yo agregarÃa también de la antropologÃa sociocultural. Ambas disciplinas pueden ser consideradas "madres" de la EtnoarqueologÃa, aunque es obvio que el desarrollo de esta se da casi exclusivamente dentro del campo de la arqueologÃa. Esto no sólo esta relacionado a que los arqueólogos son quienes hacen EtnoarqueologÃa, sino que son casi los únicos que la consumen. Lamentablemente, los antropólogos socioculturales aún no han incorporado a su debate el enorme potencial que tiene la información generada desde esta subdisciplina y la siguen considerando "cosa de arqueólogos".
En su uso corriente es considerada como una metodologÃa de obtención de datos de sociedades vivas, pero desde una perspectiva arqueológica y sobre todo, prestando especial atención a los derivados materiales de las conductas humanas. Por lo tanto, esta estrategia de investigación implica trabajo de campo, fundamentalmente (aunque no exclusivamente) mediante la observación participante. Esta condición serÃa importante para discernir entre lo que se llama actualmente EtnoarqueologÃa y lo que serÃa otro tipo de estrategia de investigación, tal como el uso de datos etnográficos o etnohistóricos en algún paso de la interpretación del registro arqueológico. Aunque las fronteras entre estas dos estrategias no forman una lÃnea sólida, yo creo junto con otros etnoarqueólogos (David; Kramer, 2001) que la segunda debe quedar por ahora fuera del campo de la EtnoarqueologÃa ya que no implica trabajo de campo con sociedades vivas, lo que es para mi uno de los componentes esenciales de la subdisciplina. Sin duda, los datos provenientes de investigaciones etnográficas (stricto sensu) y de los documentos históricos son de gran utilidad para la interpretación arqueológica y pueden servir para la formulación y el testeo de hipótesis asà como para proveer fuentes de analogÃa, pero en la casi totalidad de los casos carecen de información sistemática y controlada sobre los productos materiales de las conductas a la que hacen referencia. Por lo tanto, no consideraré dentro de esta revisión a algunas investigaciones de América del Sur, que se presentan como etnoarqueológicas, pero que a pesar de manejar información interesante y de contribuir al conocimiento sobre los grupos indÃgenas de la región, no aportan datos de trabajos de campo originales sobre poblaciones vivas. Me estoy refiriendo al grupo de trabajos generados por el equipo de arqueólogos catalanes que desde 1986 esta investigando en Tierra del Fuego (Estévez; Vila, 1996). La estrategia de investigación utilizada es el uso complementario de fuentes etnohistóricas y de información arqueológica pero no la generación de modelos que articulen las conductas de sociedades contemporáneas con sus derivados materiales y con la interpretación del registro arqueológico.
Hay por lo menos tres campos en donde la etnoaqueologÃa tiene utilidad para interpretación arqueológica. Por supuesto, estos campos no son compartimentos cerrados ya que se encuentran interconectados con amplias interfaces. Estos son:
1. Buscar relaciones recurrentes entre la conducta humana y cultura material.
Este es el sentido más usual dentro de la EtnoarqueologÃa contempo-ránea y es probablemente dentro de este campo se inscriben los objetivos de la inmensa mayorÃa de los proyectos actuales. Este objetivo esta relacionado directamente con la construcción de la teorÃa de rango-medio en el sentido de Binford (1983, p. 14) "para establecer relaciones no-ambiguas de causa-efecto entre los causales dinámicos y los derivados estáticos". Las investigaciones sobre uso y descarte de artefactos; matanza, transporte y consumo de presas, construcción y abandono de viviendas o secuencias de fabricación de objetos que se han llevado a cabo en América del Sur se enmarcan dentro de este campo (GarcÃa,1988; Jones, 1993; Stahl; Zeidler, 1990, Yacobaccio; Madero, 1994)
2. Generar modelos y proponer sus derivados materiales contextualizados dentro de los ordenes social e ideacional, abordando sistemas más complejos.
En esta caso la EtnoarqueologÃa apunta a la comprensión de la conducta humana contextualizada dentro de las esferas social e ideacional y apunta a entender los condicionantes culturales especÃficos de cada sociedad. Desde esta aplicación la EtnoarqueologÃa no sólo aborda la relación entre la conducta humana y sus derivados materiales en situaciones en la cuales las variables tengan un control ajustado, sino que integra esto a niveles más complejos de las sociedades cuya dimensión material no es tan directa y su detección no es obvia (por ejemplo la relación entre los recursos y la movilidad o entre el parentesco y la producción cerámica) (Holster, 1996; Nielsen, 1997). Los recientes estudios etnoarqueológicos sobre la religión andina de Kuznar (2001) pueden también ejemplificar este campo.
3. Para entender y explorar otras formas de pensamiento
Dentro de este campo se busca abordar patrones de racionalidad diferentes al occidental. En esta última aplicación de la EtnoarqueologÃa la correlación con cultura material pasa a un segundo plano ya que se pretende entender otras formas de pensamiento y lógicas diferentes, más allá de sus correlatos materiales (Hernando, 1995). Este tipo de aplicación se basa la asunción de que determinados patrones de racionalidad del presente pueden entregar claves para entender como operaban algunos de estos en el pasado. Obviamente no se trata de entender en profundidad pautas de pensamiento ya extinguidas, pero si de detectar algunas claves de su funcionamiento y de discernir en los casos que sea posible, como y que factores ideológicos y sociales (además de los tecnoeconómicos) actuaron en la configuración del registro material. Estos objetivos han motivado, con variado éxito en los resultados obtenidos, las investigaciones de Delfino (2001) (David; Sterner; Gavua, 1988; Haber, 2001; Hernando, 1995; Hodder, 1982; Politis, 1996a; 1999; Sillar, 2000). Obviamente, dentro es dentro de este campo de aplicación donde las bases metodológicas están menos desarrolladas y se encuentran en una fase exploratoria.
Además de estos tres campos de aplicación, que insisto no se comportan como campos aislados, un servicio principal de la etnoarqueologÃa es sensibilizar a los arqueólogos (los cuales pertenecen a nuestra sociedad occidental y desarrollan su vida cotidiana en un medio urbano) hacia otras formas de pensamiento y de conceptualización de la realidad, que aunque distintas, tienen algunos elementos comunes con las sociedades indÃgenas del pasado. De esta manera, más allá de la información etnoarqueológica que un investigador pueda obtener en el campo, la experiencia etnográfica permite ampliar el horizonte creativo del arqueólogo, el cual se constituye en una herramienta poderosa para interpretar el registro arqueológico. Este servicio de la arqueologÃa ha sido ya reconocido por varios investigadores (David, 1992) y muy recientemente ha sido también remarcado, con un alto grado de optimismo para la arqueologÃa andina
Por ultimo, un servicio significativo de la EtnoarqueologÃa ha sido el de contribuir a la reconceptualización de la cultura material. Este aporte, junto con la importante producción francesa en teorÃa social han sido los pilares que fundaron los enfoques modernos de la arqueologÃa postprocesual 0.
Sildenafil (w³. cytrynian sildenafilu, ang. i INN sildenafil citrate, ATC: G 04 BE 03, oryginalna nazwa handlowa: Viagra) - lek stosowany w leczeniu zaburzeñ erekcji oraz w pierwotnym nadciœnieniu p³ucnym (w tym wskazaniu pod nazw¹ Revatio). Zosta³ on opatentowany w 1996 roku przez firmê Pfizer i wprowadzony po raz pierwszy na rynek w 1998 roku. Szynaszyla - D³ugo¶æ cia³a 20-40 cm, Mieszkania Kraków ogona 7,5-20 cm, waga 0,5-1,0 kg. Srebrzyste, per³owoszare futro jest miêkkie i gêste, a ogon pokryty d³ugimi Motocykle w³osami. Oczy oraz uszy du¿e. Pozycjonowanie stron Po trwaj±cej prawie 4 miesi±ce (oko³o110 dni) ci±¿y rodzi siê od 1 do 6 zaawansowanych w rozwoju m³odych. ¯yje w koloniach zamieszkuj±cych meble tereny skaliste w górach Chile, Argentyny i Boliwii, gdzie ¿ywi siê ro¶linno¶ci± wysokogórsk±. Dawniej liczna, obecnie ze wzglêdu na cenione futerko zosta³a niemal zupe³nie wytrzebiona. Czêsto jest hodowana. Blacha – wyrób hutniczy, którego gruboœæ jest znacznie mniejsza od d³ugoœci i szerokoœci. Gruboœci blach le¿¹ w granicach od dziesi¹tych czêœci milimetra do kilkudziesiêciu milimetrów. mog¹ byæ g³adkie lub posiadaæ fakturê powierzchniow¹. Blachy dostarczane s¹ w postaci p³askich arkuszy lub taœm zwiniêtych w krêgi. suknie œlubne, odzyskiwanie danych, Kominki, Pozycjonowanie, opony Wikipedia diety Szyba Bilety lotnicze Powrót do pracy