LingüÃstica histórica
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La lingüÃstica histórica (o lingüÃstica diacrónica) es la disciplina lingüÃstica que estudia el cambio de las lenguas con el tiempo y el proceso de cambio lingüÃstico. Por tanto, la lingüÃstica histórica ocupa un lugar destacado en el estudio de la evolución diacrónica de las lenguas y su relación o parentesco genético.
Los resultados de la lingüÃstica histórica pueden ser frecuentemente comparados con los de otras disciplinas como la historia, la arqueologÃa o la genética. En los estudios interdisciplinares de este tipo lo que se pretende es reconstruir la cronologÃa relativa de contactos entre pueblos, rutas de expansión e influencias culturales mutuas.
El nombre lingüÃstica comparada, o gramática comparada, se refiere propiamente a una de las técnicas principales de la antigua lingüÃstica histórica sincrónica.
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[editar] Métodos sincrónicos de reconstrucción lingüÃstica
[editar] Reconstrucción externa: Método comparativo
Las similitudes intralingüÃsticas obedecen a una de tres causas posibles: a) casualidad; b) préstamos; o c) herencia. Cuando las similitudes entre palabras de distintas lenguas se deben a un origen común, estas palabras se llaman cognados. Dichos cognados sirven para determinar el grado de relación entre distintas lenguas en distintos aspectos lingüÃsticos. Si todas las lenguas de un grupo emparentado en forma filogenética comparten un rasgo, suponemos que este se encontraba presente en la lengua madre. El indoeuropeo ha sido reconstruido principalmente mediante el método comparativo.
[editar] Reconstrucción interna
Este método intenta reconstruir sistemas lingüÃsticos antiguos partiendo de los datos de una sola lengua. Se basa en que las irregularidades del presente remiten a procesos que en el pasado fueron regulares. Este método se utiliza básicamente con aquellas lenguas aisladas de las que se desconocen parientes o en combinación con la reconstrucción externa. Los resultados de la reconstrucción externa mejoran cuando se practica previamente una reconstrucción interna dentro de cada lengua.
[editar] GlotocronologÃa
Este método parte de ciertos supuestos de la retención de Ãtems de vocabulario básico. El método compara el porcentaje de cognados (palabras genéticamente relacionadas) común a las lenguas comparadas. Para muchos lingüistas los supuestos básicos son poco realistas, y no tienen en cuenta los factores sociopolÃticos y culturales que pueden influir de manera puntualmente importante en la evolución de una lengua. Sin embargo, a pesar de esas crÃticas el método se ha popularizado[cita requerida] porque existe un conjunto de estimaciones glotocronológicas que dan resultados razonablemente concordantes con datos históricos y arqueológicos. Además cuando no existen fuentes escritas mediante las cuales se pueda investigar el pasado de dicha lengua, es frecuentemente una de las pocas alternativas existentes.
[editar] OrÃgenes de la lingüÃstica histórica
[editar] Ideas básicas
La historia de esta disciplina lingüÃstica tiene su origen a mediados del siglo XIX con los llamados Neogramáticos, interesados en encontrar la raÃz de todas las lenguas europeas (el indoeuropeo).
Dos ideas son las que fundamentan en aquel momento el desarrollo de la nueva forma de estudio lingüÃstico:
- en primer lugar, que el cambio de las lenguas se debe no sólo a la voluntad consciente de los hombres, sino también a una necesidad interna[cita requerida]. Los lingüistas de la época distinguieron a tal efecto dos tipos de relaciones entre palabras análogas en dos momentos históricos determinados: el préstamo y la herencia; la primera relación motivada por cambios conscientes y la segunda por cambios inconscientes o internos a la lengua. En este sentido, la asunción de que una palabra puede provenir, por herencia, de una palabra diferente suponÃa admitir que existen causas naturales para el cambio lingüÃstico. Consecuencia importante de esta idea es que la comparación entre lenguas utiliza también las diferencias para establecer el parentesco.
- en segundo lugar, que el cambio lingüÃstico es regular y respeta la organización interna de las lenguas[cita requerida]. La aceptación de la idea de que solo se considera una diferencia como cambio si manifiesta cierta regularidad en el interior de la lengua, es esencial para la configuración de la lingüÃstica histórica como disciplina plenamente cientÃfica; se sustituye, pues, el estudio llamado entonces etimologÃa, que consideraba cada palabra como un problema especial. La regularidad, por el contrario, implica que la diferencia entre dos palabras análogas proviene de alguno de sus constituyentes y que en todas las demás palabras donde aparece el mismo constituyente está afectado por el mismo cambio. Este pensamiento puramente estructuralista fue descartado posteriormente por los lingüistas diacrónicos, quienes argumentan que la lengua es dinámica y los cambios no son por lo general regulares sino que pueden afectar únicamente a un pequeño grupo de palabras de iguales caracterÃsticas.
De esta segunda idea se concluÃa que, para que el cambio poseyera regularidad, parecÃa necesario que respetase la organización gramatical de la lengua y sólo alterase la palabra a través de su organización interna. Por lo demás, se sugierÃa también entonces que esa regularidad podÃa darse también en los componentes fonéticos; de aquà que en el siglo XIX se consolidase el estudio de las leyes fonéticas, uno de los terrenos donde la lingüÃstica histórica obtuvo sus mayores éxitos.
[editar] El comparatismo como metodologÃa
Se suele señalar a 1816 como la fecha de nacimiento de la lingüÃstica histórica con la aparición de la obra Sistema de conjugación de la lengua sánscrita, comparado con el de las lenguas griega, latina, persa y germánica del lingüista alemán Franz Bopp. El tÃtulo describe perfectamente la metodologÃa empleada: el llamado comparatismo o gramática comparada, técnica empleada por varios lingüistas de la época entre los que se incluyen a von Schlegel, J.L.C. Grimm, A. Schleicher y R. Rask. Las caracterÃsticas del comparatismo son las siguientes:
- Dedicación al estudio de las lenguas indoeuropeas, interés derivado del descubrimiento a finales del XVIII de la analogÃa entre el sánscrito y la mayorÃa de las lenguas europeas.
- Idea de que entre las lenguas indoeuropeas no hay solo parecido sino parentesco: se trata, por tanto, de transformaciones naturales de una misma lengua madre, el indoeuropeo.
- El método comparativo: se busca, ante todo, establecer correspondencias entre las lenguas comparándolas; esta comparación, además, es entre sus elementos gramaticales. Se plantea, a este respecto, la polémica sobre si se debe prestar atención a las raÃces de las palabras o bien a los elementos afijales de estas (sufijos, prefijos...); a principios del XIX, la comparación de las lenguas se consideró esencialmente como la comparación de estos últimos, pues eran los menos susceptibles de ser préstamos de forma aislada.
[editar] Véase también
[editar] Enlaces externos
- Sobre algunos problemas actuales de la lingüÃstica histórico-comparativa artÃculo escrito por Juan Carlos Moreno Cabrera y publicado por la Revista Española de LingüÃstica.